Autor: Mai prior

  • Qué es el acompañamiento emocional

    Y para quién puede ser de ayuda

    Mi motivación

    Empecé este Blog con la idea de poder ayudar a otras personas que estuvieran pasando por momentos difíciles en su vida con la ansiedad, el estrés crónico, la depresión o algún otro problema relacionado, a ver que no estaban solas.

    ¿Por qué lo hice?

    Por que viví esa soledad.

    Viví toda esa confusión de no saber lo que te estaba pasando y no poder contárselo a nadie, no conseguir que nadie lo entendiese, ni si quiera yo misma.

    Estar a oscuras asusta aún más si no tienes a nadie que te coja la mano.

    Y eso es lo que me pasaba a mí, que caminaba a oscuras.

    Entre dolor, frustración, angustia…y nadie lo veía. Era demasiado pesado y no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

    Por eso, tras 13 años viviendo con ansiedad y depresión, entre otras cosas, decidí que si mi experiencia podía ayudar y acompañar a otras personas a que no se sintieran como yo me sentí, tenía que hacerlo.

    Lo que NO es acompañamiento emocional

    El acompañamiento emocional NO es una terapia psicológica.

    NO es coaching emocional.

    NO es un servicio de salud mental.

    NO es una respuesta milagrosa.

    Lo que SI es y a quién puede ayudar

    Es una humilde persona que ha vivido y experimentado cada una de las etapas en las que puede que tú ahora estés.

    • Sé que hay algo que no va bien del todo
    • Siento que no encajo
    • La vida me está empezando a costar demasiado
    • Tengo que fingir que todo va bien cuando por dentro me siento rota/o.
    • Tengo ataques de ansiedad o de pánico y me aterran.
    • Me siento profundamente sola/o e incomprendida/o.
    • No sé cómo salir de todo esto.
    • Siento que la gente me está dejando de lado.
    • Me siento profundamente cansado/a todo el tiempo.

    Y que está dispuesta a acompañarte en tu proceso.

    Sin juicios, sin fórmulas milagrosas. Pero con la perspectiva única de alguien que ha pasado por ello y que SI que te va a entender, aunque en este momento ni tú misma/o lo hagas.

    Es darte esa mano en la oscuridad, y si considero que necesitas ayuda profesional, derivarte a la que crea más apropiada para ti.

    Por que sí, también he pasado por varios tipos de ayuda.

    No soy ninguna gurú de nada. No quiero venderte humo.

    Solamente quiero que no tengas que caminar sola/o en la incómoda incertidumbre que supone vivir con esto.

    Y si en algún momento necesitas esa mano, puedes escribirme y lo vemos juntas/os, paso a paso.

    Por eso siempre os digo que yo SI que te veo, porque sé lo que es.

    Y aquí estoy, a solo un click. YO TE LEO.

    Mai

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  • Conviviendo con ansiedad y depresión a la vez

    Pienso demasiado en el pasado pero también en el futuro

    Vivir con ansiedad y depresión es estar en el pasado, en el futuro, pero nunca en el presente.

    Es como si vivieras fuera de tu tiempo.

    A veces incluso te das cuenta de que estás haciendo las cosas en modo automático, porque tu mente está en otro sitio.

    Recordando otros lugares, imaginando otros escenarios…

    Pero a la vez lo estás sintiendo todo

    • Cada ruido
    • Cada mirada
    • Cada posible peligro

    Y te abruma…por que es una de las principales características de la ansiedad: la hipervigilancia y querer tenerlo todo bajo control.

    Junto con la sensación de que nada va a mejorar, que no hay luz al final del túnel. Donde entra la depresión.

    Los mecanismos de defensa de la mente

    Yo personalmente he experimentado sobre todo dos. Uno es el que acabo de mencionar:

    LA DEPRESIÓN

    A mí me surgió unos meses después de empezar con la ansiedad. Ya os lo conté en otra de mis publicaciones.

    Esa amiga que trae la ansiedad y que nadie quiere conocer.

    Y es que si la ansiedad ya te empieza a resultar limitante, la depresión es lo que te acaba de tumbar del todo.

    Y cuando digo tumbar, hablo literalmente. Porque no quieres ni salir de la cama.

    Aparece la ANHEDONIA, esa incapacidad para sentir placer.

    También os digo que se puede recuperar, no es irreversible.

    Pero mientras dura, sólo sientes vacío y eso a veces es peor que sentirlo todo.

    ¿Por qué es un mecanismo de defensa?

    Cuando la ansiedad está a un nivel tan alto que el cuerpo y la mente sienten que no la pueden soportar, una manera de rebajar esa tensión es haciendo que dejes de sentir.

    Apagando esos sentidos tan agudizados por la sensación constante de peligro y el cortisol (la hormona encargada del estrés) tan elevado, el cuerpo humano se protege.

    Aunque resulte dañino en otros aspectos, le toca tomar medidas drásticas.

    LA DISOCIACIÓN

    Otra de las maneras que tiene nuestro cerebro de protegerse es mediante a disociación o desrealización, esto es:

    La mente se aleja de la situación que está viviendo.

    ¿Alguna vez te ha pasado o has sentido alguna de estas cosas?

    • «Es como si me estuviera viendo a mí misma/o desde fuera»
    • «Parecía que lo que estaba pasando era un sueño»
    • «Lo vivía como si fuera parte de una película»

    Pensamientos de ese tipo son los que tienen las personas que hemos vivido alguna vez la disociación.

    Y esto ocurre por la misma razón que la depresión.

    Disociarse no es de locos. Es tu cerebro protegiéndose.

    El cerebro no puede con el nivel de estrés que le está suponiendo la situación que está viviendo y necesita «apagarse» de alguna manera.

    Por qué te cuento todo esto

    • Primero, para que sepas que no eres a la única persona que le está pasando o que le ha pasado.
    • Segundo, para que lo normalices!

    A veces la vida nos pone en situaciones que nos superan y hay muchas causas de por qué a unas personas les afecta más que a otras.

    Eso no quiere decir que seas mejor ni peor que nadie.

    Y sobre todo NO quiere decir que seas más débil.

    Espero haberte dado algo de claridad a toda esa confusión que hay detrás de todo lo que estás pasando.

    Y si necesitas profundizar más en ello aquí me tienes, no soy psicóloga ni coach. Soy alguien con más de 10 años a sus espaldas viviendo con esto y aprendiendo por el camino lo que es, lo que supone, cómo funciona y cómo estar mejor.

    Si crees que mi experiencia puede ayudarte a entender mejor lo que estas viviendo, mi Telegram está siempre disponible porque yo SI QUE TE VEO y TE LEO.

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  • Mi ansiedad me hace sentir que no encajo

    Por qué siento que estoy desconectada del resto de la gente

    «Es como si perteneciera a otro puzzle distinto del resto.

    Yo no entiendo cómo les puede resultar tan sencillo hacer ciertas cosas y ellos no entienden como a mí me puede resultar tan difícil.

    Al final, me siento desplazada.»

    Esto perfectamente lo podría haber dicho yo hace unos años cuando mi ansiedad estaba en su momento álgido.

    La ansiedad y la depresión se alimentan de tu aislamiento.

    Por qué nos ocurre

    Principalmente porque estamos pasando por procesos distintos en la vida.

    Hay algo que se ha quebrado o que ha dicho basta y a lo que tenemos que dar nuestra atención aunque no queramos.

    Sin embargo, esto no es algo que le pase a la mayoría de la gente.

    Por eso es normal sentir que no estás en sintonía con el resto. Tu estás viviendo algo que ellos no.

    La necesidad de sentirse comprendido

    Lo estamos pasando mal y encima no encontramos un espacio o una sola persona que sea capaz de comprender lo que estamos viviendo y eso hace que todo aún sea más duro.

    Por eso es TAN importante saber cómo acompañar a quienes pasamos por esto.

    Porque ya tenemos que lidiar con demasiadas cosas que están pasando dentro de nosotros como:

    • El sobrepensar
    • El insomnio
    • El estrés prolongado
    • Ataques de ansiedad o de pánico
    • Problemas físicos: fátiga, falta de apetito o atracones, desajustes digestivos, dolores musculares, etc…
    • La sensación de que algo malo va a pasar

    Todo esto y mucho más y tenemos que hacerlo siguiendo siendo funcionales y encima sintiéndonos solos/as.

    Cómo estoy pudiendo vivir con todo esto

    Pues estás pudiendo porque estamos preparados para sobrevivir.

    Puede que muchos de nosotros hayamos desarrollado alguna conducta autodestructiva para ayudarnos inconscientemente a sobrellevar esta carga.

    Y es por eso que en algún momento la cuerda se termina rompiendo.

    Si no lo has vivido ya… te pasará. Y mi consejo es que no esperes a que eso pase, porque de agradable no tiene nada.

    ELIGETE A TI

    No tienes que cargar con el peso del mundo.

    Te diré una verdad incómoda… El mundo va a seguir girando sin ti por muy indispensable que te consideres.

    Es momento de tomar la decisión de sanar.

    En mi puzzle sí que encajas

    Aunque creas estar sola o solo, no es así.

    Muchos hemos vivido un infierno, muchos hemos estado en el pozo y varias veces.

    Puedes hablar conmigo porque yo sé lo dura que es la soledad que se siente detrás de este dolor del alma que a veces, hasta las palabras se quedan cortas para describir…

    Yo SI TE VEO y yo SI TE LEO. Te escucharé sin juzgarte y, si considero que necesitas ayuda profesional, te compartiré mi experiencia y te animaré a buscarla.

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  • ¿Por qué la ansiedad te hace querer controlarlo todo?

    Mi ansiedad se dispara con los imprevistos

    Mi ansiedad necesita que nada fluya y que todo influya.

    Porque es de lo que se nutre.

    Los que padecemos ansiedad necesitamos saber qué es lo que va a pasar.

    Por que precisamente esa incertidumbre a lo desconocido, al futuro…es la base de nuestro problema.

    ¿Alguna vez te ha pasado alguna de estas cosas?

    • Te cambian a última hora el horario de trabajo y ya empiezas a dar vueltas a la cabeza sobre cómo sera la jornada.
    • Quedas con alguien y llega tarde y ya estás notando esa presión en el pecho.
    • Vas a una cafetería y eliges donde sentarte, jamás de espaldas a la puerta si lo puedes evitar.
    • Tiendes a no ir a sitios donde no haya salidas claras si pasa algo.
    • Revisas compulsivamente el móvil.

    Todo esto también forma parte de vivir con ansiedad, aunque nadie lo note.

    Pero… ¿cómo le explicas esto a alguien?

    Es díficil describir nuestro día a día con todas estas necesidades y seguir funcionando tan normal.

    Al final es lógico que acabemos agotadas/os. Sin fuerzas y con fátiga crónica en muchos casos.

    La ansiedad es una fiesta en tu cabeza a la que no te han invitado y en la que no quieres estar.

    Tu mente no para de imaginar escenarios posibles a cada evento del día, incluso para bajar a comprar el pan.

    Al final el aislamiento es de las pocas formas que tenemos de recarganos…

    Pero muchos de nosotros seguimos con nuestras obligaciones porque el mundo no se para porque nosotros queramos.

    Ojalá se pudiera a veces, ¿verdad?

    A veces sí que tenemos que parar y eso también es sano. No te culpes por ello. No somos robots.

    No tenemos que pasar por esto solos/as. Ni si quiera es bueno hacerlo.

    Y te lo digo desde la experiencia.

    Desde que empecé a compartir mi dolor, mi problema con la ansiedad es más llevadero. Y sé que tu te puedes sentir igual.

    NO hay que esconderse, NO hay nada malo en tí.

    Así que si has llegado hasta aquí, leyendo esto, diciendo…»esto me pasa», hablemos. No cuesta nada dar el primer paso y a veces ayuda más de lo que imaginas saber que alguien te entiende.

    Por que yo SI QUE TE VEO y yo SI QUE TE LEO.

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  • La ansiedad y la bateria social

    Cuando tienes que elegir cómo usar la energía disponible

    No tengo fuerzas para todo…

    Eso es lo que pensamos muchos de los que tenemos ansiedad.

    Y es que estar siempre alerta, siempre hipervigilante…AGOTA.

    Y cuando tienes que estar en un sitio con mucha gente, tu cerebro se dispara a captar señales de peligro inconscientemente.

    Por eso tenemos esa sensación de cansancio constante…

    El cerebro de una persona con ansiedad trabaja a 2000 mil por hora.

    Y nadie nos ha preparado para aprender a regularlo.

    Elegir en qué batallar luchar

    Al final nos vemos priorizando en que debemos o más bien, podemos, gastar la energía disponible.

    Y pocas veces nos quedan fuerzas para socializar.

    Por eso, la ansiedad suele conllevar un aislamiento progresivo.

    Por que, a parte de que la gente no comprende por lo que estás pasando, no tienes fuerzas para estar ahí y tratar de explicarlo.

    Ni si quiera, a veces, de ofrecer tu presencia… como me pasaba a mi con mi persona favorita del mundo.

    En qué se nos va esa poca energía

    Pues normalmente en la obligaciones:

    • Trabajo
    • Familia
    • Los quehaceres de casa
    • Domir…o intentarlo

    ¿La consecuencia?

    Cada vez más frustrado/a, más agotado/a, más solo/a…

    Y con más dificultad para salir de ese círculo vicioso en el que nos hemos metido sin saber muy bien cómo y del que no sabemos cómo salir.

    Es por eso que una gran tasa de gente con ansiedad también acaba desarrollando depresión.

    Puede sonar exagerado, pero esa es nuestra realidad. Si estás viviéndolo o si sientes que tu camino te está llevando irremediablemente a pasar por lo que te estoy contando…

    NO ESPERES y pide ayuda.

    Conozco de primera mano todo el proceso, puedes desahogarte conmigo para empezar porque yo SI QUE TE VEO y SI QUE TE LEO.

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  • Cuando nadie entiende tu ansiedad

    Porque además de sufrirla, lo tienes que hacer a solas

    Es una realidad que sólo quienes lo vivimos conocemos.

    No le puedes hacer comprender a nadie de tu entorno todo lo que supone vivir con ansiedad.

    Esa sensación de presión en el pecho, de que tú mundo de va a acabar de un momento a otro, los pensamientos intrusivos que no dejan de venirte y que se te meten en los huesos…

    Intentas explicarlo, te esfuerzas por encontrar las palabras correctas pero aún así sientes que nadie te entiende.

    ¿Por qué?

    Por que la ansiedad es como la personalidad, cada uno tenemos una.

    Única e irrepetible.

    Cada uno vivimos unas experiencias distintas con ella aunque haya factores comunes que reconocemos a grandes rasgos por lo que nos cuentan en libros, televisión etc…

    Pero la realidad es bien distinta.

    La ansiedad quiere que la vivas, no que la expliques.

    ¿Alguna vez te han dicho las siguientes frases?:

    • «Es que tienes que salir más de casa»
    • «Tienes que apuntarte a alguna actividad nueva»
    • «Tienes demasiado tiempo para pensar»
    • «Eso te pasa porque le das muchas vueltas a la cabeza»
    • «Lo que necesitas es salir a pasear»

    A mí me las han dicho todas y me cuestioné y probé cada una de ellas y nada funcionó.

    Y cuando te las dicen, lo haces y no funciona…muchos se alejan.

    Y ahí es donde viene la soledad.

    Para aquellos que nos queráis ayudar de verdad, hay cosas que sí son útiles. Saber cómo acompañarnos es vital.

    Los profesionales de la salud

    A veces ni siquiera los profesionales de la salud mental te van a entender y quiero que sepas esto para que no te desanimes.

    Yo tuve que pasar por varios hasta encontrar a quien sí me entendía.

    Es más, alguno de los consejos de turno que acabo de mencionar provenían de ellos.

    Tienes que empezar por entenderte tú

    Aparta la idea de que necesitas la validación externa de que te entiendan para que tu ansiedad sea real.

    Lo es. Tú mima/o la estás viviendo y sufriendo.

    Y eres tú quien tiene que hacer el ejercicio de comprenderse y de tratarse con amabilidad.

    La ansiedad quiere que te sientas culpable por tenerla.

    No se lo permitas.

    Háblate a ti mismo como le hablarías a un amigo que lo está viviendo.

    Con compasión, con comprensión, con dulzura y entendimiento.

    Porque ya bastante duro es vivirlo como para encima culparte por ello.

    NO tienes la culpa de lo que te pasa.

    Y si crees lo contrario o si aún no sabes cómo empezar a descifrar todo lo que ronda tu cabeza, todo lo que pasa en tu cuerpo…me tienes aquí.

    No hace falta que tengas claro lo que quieres contar, con un simple «hola» es suficiente. Porque YO SI TE VEO.

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  • La ansiedad funcional: Cuando nadie nota que estás mal

    Tú te estás rompiendo por la ansiedad pero todos te ven bien

    Al igual que hablé en su momento de la depresión funcional, con la ansiedad ocurre lo mismo.

    Tu mundo poco a poco se va desmoronando pero nadie lo nota.

    Porque sigues funcionado como si no pasara nada. Porque no quieres parecer débil.

    Al final, es lo que nos han enseñado ¿Verdad?, que tenemos que ser siempre fuertes y poder con todo.

    La ansiedad te hace sentirte culpable por tenerla.

    Tenemos tantas ganas de estar bien que se nos olvida que tenemos que mirar dentro de nosotros mismos para poder estarlo.

    Yo pasé por eso

    Te dices a ti mismo que puedes tu sola/o con ello.

    Como ya habia mencionado anteriormente…que «sólo sera una mala racha».

    «Venga va, se me han juntado varias cosas y sólo tengo que reorganizarme para volver a estar bien».

    Pero es más que eso y en el fondo lo sabes porque ya no eres la misma persona.

    La culpa

    Es una de las cosas que peor se lleva. Sentirse culpable por no llegar a todo. Por sentir que te has caído donde otros no lo han hecho.

    «¿Por qué me está pasando esto a mí? Pensé que era más fuerte.»

    Pero no se trata de fortaleza.

    Muchas veces hay factores implicados desde la niñez.

    • Traumas no resueltos
    • Ambientes hostiles
    • Cosas que has callado o has aguantado
    • Injusticias
    • Demasiadas responsabilidades

    Y un largo etcétera que motivan que ahora sientas que estás al borde del colapso.

    Mientras… todos siguen con su vida y creen que la tuya sigue siendo igual de buena que antes, pero tú por dentro ya estás al borde del colpaso.

    Y lo peor es que muchas veces no lo queremos ver hasta que es demasiado tarde.

    Porque verlo significa muchas veces, y de forma erronea, debilidad y culpa.

    Que no lo vean no implica que no exista

    Que los demás te vean bien no es un buen indicador de nada.

    Quién tiene que decidir cómo se encuentra eres tú.

    Y eres tú quien tiene que tomar cartas en el asunto antes de que la ansiedad lo haga por ti sino quieres acabar como yo terminé.

    Con mi vida rota y empezando desde cero a construir una nueva.

    Pero si te diré que aunque la ansiedad me quitó mi vida…también me permitió crear una mucho más auténtica.

    Menos cargada de cosas que parecían urgentes pero no lo eran.

    De límites que no ponía por complacer a los demás y que empecé a poner por mi salud mental.

    De pasar de un pavor extremo a la soledad, a saber apreciarla y a estar a gusto en mi propia compañía.

    Comprendo lo que tu aún no

    Por eso si estás en está encrucijada donde nadie parece ver lo mucho que te esta costando todo y no tienes fuerzas para hablarlo con nadie…

    Aquí estoy para que te puedas desahogar sin juicios. Conmigo no tienes que hacerte el/la valiente. De verdad, sé lo que es y por eso estoy segura de que puedo ayudar a aliviar todo ese peso que soportas. Yo sí te veo. YO SI TE LEO.

    Mai

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  • La Ansiedad y sus síntomas poco conocidos

    Los síntomas que nadie te cuenta de la ansiedad

    Como muchos ya sabréis, llevo muchos años lidiando con la ansiedad (que os cuento en mis primeras publicaciones como testimonio personal).

    Y aún a día de hoy me sigo enterando de síntomas que yo no asociaba con la ansiedad y que si que están relacionados.

    Se han catalogado más de 100 síntomas que tienen que ver con un proceso de ansiedad prolongado y hoy quiero contaros algunos de los que nunca sospecharíamos que pueden tener que ver con ello.

    Por eso lo llamé la enfermedad de las mil caras.

    Voy a nombraros sólo algunos de los que más me han llamado la atención. Podéis ir haciendo una checklist para ver si vuestra ansiedad está muy bien camuflada. Empezamos:

    Distensión Abdominal

    – Hablando claro, se te pone la barriga como un globo.

    Se te acumulan gases y retención de líquidos. Yo particularmente he tenido 3 cólicos de gases…

    Hipersensibilidad

    – Tanto a la luz, como a los olores como a los ruidos.

    Esto se debe a que tu cuerpo está en modo alerta constante por lo que cualquier cosa te sobresalta.

    Como efectos relacionados, también provoca dolores de cabeza frecuentes y pitido en los oidos.

    Desregulación de la temperatura

    – Pies y manos siempre fríos.

    – Sudores nocturnos.

    – Sentir mucho calor o mucho frío.

    Y todos estos síntomas anteriores suele llevar a que tengas una sed excesiva. Sin que haya un problema pre diabético de fondo.

    Los random

    Los que parecen aislados pero que me han llamado la atención porque varias veces me han pasado.

    – Tensión mandibular y bruxismo (el bruxismo es el rechinar de los dientes mientras duermes).

    – Ojos secos o llorosos y congestión nasal. Como si todo el año tuvieras alergia.

    – Baja libido. Se suele asociar a la medicación, pero no tiene por qué. Cuando el cuerpo está en alerta o hipervigilancia, el resto de funciones pasan a un segundo plano.

    ¿Cúantos de estos síntomas has marcado en tu lista personal?

    La ansiedad no siempre se ve igual. Cada uno la vive y la somatiza de una manera diferente pero afecta y limita por igual.

    Que no quieras verlo no significa que no exista.

    «La ansiedad es una guerra interna y enfrentarse a ella es la victoria de tu primera batalla»

    Si has marcado demasiadas cosas, si sientes que ya no eres tu quien domina tu cuerpo…háblame. YO TE LEO.

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  • No puedes huir de la ansiedad ni de la depresión

    Y tu cuerpo tampoco te va a dejar hacerlo.

    Sé que muchas veces queremos escondernos de lo que nos pasa.

    Pero con la ansiedad no te va a funcionar, porque va a acompañarte donde tú vayas. Y con la depresión menos.


    Alguna vez has pensado…

    • «Sólo es una mala racha, ya se me pasará»
    • «Seguro que si lo ignoro, se me quita»
    • «Sólo tengo que mantenerme ocupada/o»
    • «Es que le doy demasiadas vueltas a la cabeza»


    ¿Se te ha pasado alguna de estas frases por la cabeza algna vez o más de una?

    Son maneras de minimizar lo que nos está pasando para no enfrentarnos a ello.


    Porque, seamos sinceros, tener que enfrentarse a todo lo que supone el proceso de sanar mentalmente, es desafiante cuánto menos. Y lo sé, porque me ha tocado vivirlo.


    Pero el cuerpo tiene una manera muy particular de gritar lo que nuestra cabeza quiere callar. Y es, somatizando… Aquí te cuento a grandes rasgos lo que le pasa a nuestro cuerpo cuando no hacemos caso de lo que nos está rompiendo poco a poco por dentro.


    Y espero que nunca tenga que llega a vivir un ataque de ansiedad, porque eso ya es la alarma definitiva que tiene el cuerpo de decirte BASTA.


    No te puedes esconder, ni puedes huir de lo que está dentro de ti.


    Yo lo tuve que aprender por las malas. Durante mucho tiempo quise funcionar como si fuera a desaparecer solo y lo único que conseguí fue empeorarlo.


    Esto no se trata de correr, sino de pararse y pensar…Cómo he llegado a esto:


    – A no reconocerme en el espejo.
    – A despertarme cansada o cansado por mucho que duerma.
    – A querer aislarme de todo.
    – A que la vida cada vez se me haga más cuesta arriba.

    Y tantas otras preguntas que invaden tu cabeza, sin que tu quieras. Por mucho que intentes ocuparte en otras cosas.

    Que suelen aparecer cuando intentas conciliar el sueño. Esos pensamientos intrusivos…

    Que no te dejan en paz.

    Lo más probable es que sientas que si lo cuentas se va a volver más real, pero siento decirte que YA ES REAL.

    Hablarlo te va a ayudar a empezar a sanar. Y como extra, te dará cierta sensación de alivio.

    Y si crees que nadie te va a entender…Para eso estoy yo aquí, para decirte que sí que hay gente que lo entendemos. Aunque cada caso sea único. Yo estoy para acompañarte en este momento, yo sí te veo y yo sí TE LEO.

    No dudes, actúa.

    Porque no va a desaparecer.

    Y por suerte, no estás sola/o.

    Mai

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  • Cuando la ansiedad me quitó mi vida

    Y no me dejó volver a recuperarla.

    EL IMPACTO

    Seguro que os acordáis que en otra de mis publicaciones escribí sobre cómo se va infiltrando la ansiedad en nuestra vida.

    Y sobre cómo empezamos a sentir que no somos nosotros mismos, pero siempre hay un punto en el que todo ese castillo se cae.

    El punto de impacto.

    No hay vuelta atrás.

    Ya no puedes ser funcional. Has aguantado demasiado y al final la cuerda se ha roto.

    Es lo que tiene ignorar las señales que el cuerpo te manda cuando estás pasando por un período de estrés prolongado que siempre hay un momento de quiebre.

    Por eso siempre os recomiendo que no esperéis a llegar a ese momento, por que os lo aseguro, de agradable no tiene nada.

    LA MUDANZA

    A partir de aquí es como si te sacaran a rastras de la que era tu vida y te pusieran en un sitio nuevo.

    Todo te resulta extraño, amenazante…No entiendes el idioma ni ellos te entienden a ti.

    Casi como si fuera otro planeta. Tienes que reconstruir una nueva vida desde cero.

    En algunos casos, hay suerte y puedes ir acompañado/a. Pero en otros, como en mi caso, tuve que mudarme sola a ese nuevo sitio.

    Y desde ahí empezar a ver cómo rehacía mi vida con la nueva versión que era ahora.

    Y todo eso sin tener claro si quiera quién era aún esa nueva yo.

    ¿Sientes que no encajas del todo en la vida que estás llevando ahora? Quizá es la ansiedad o la depresión las que te hacen verte diferente…

    LA ADAPTACIÓN

    Sin saber muy bien cómo, empecé a adaptarme.

    Al principio fue muy muy duro. Me resistía con todas mis fuerzas. Quería volver a mi antigua vida.

    Pero esa vida y esa Mai ya no existían.

    Así que me dije…»Vale, pues un pie delante del otro» y nada más.

    Sencillamente nada más.

    Porque no era capaz de ver un futuro. Pero sabía que tenía que sobrevivir en ese mundo nuevo.

    LA NUERA ERA

    Hoy en día ya no recuerdo quien era antes de la ansiedad.

    Pero eso no tiene por qué ser malo.

    Decidí crecer, aprender sobre mí misma. Sobre mis virtudes y mis defectos.

    Sobre mis límites y los que no les ponía a los demás.

    Y ahora puedo decir que he aprendido a vivir en este nuevo mundo y que he conseguido comunicarme en este nuevo idioma con más gente de la que pensaba.

    Sé que es muy difícil pasa por todo esto y si me estás leyendo quiero que lo veas con la perspectiva que intento mostrarte.

    Te sentirás incomprendida/o y sola/o.

    Sentirás que no eres tú.

    Pero con la ayuda adecuada y con gente que hemos pasado por lo mismo, puedes salir adelante.

    Que la ansiedad te haga «mudarte» a un nuevo mundo puede sonar aterrador pero al final, ese nuevo mundo lo creas tú y eso también puede resultar maravilloso.

    Ya sabes que si te encuentras en alguna de estas etapas y te sientes perdida/o. TE LEO YO.

    Acompañamiento emocional Ansiedad Estrés Frustración Incomprensión

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