Cuando la ansiedad me presentó a su peor amiga

La depresión, esa amiga que nadie quiere conocer

No sé muy bien como empezar esta publicación…Es duro lo que voy a contar. Y los que estéis viviendo esto lo sabéis muy bien.

He hablado sobre el desafío tan grande que supone tener ansiedad crónica (llamarlo desafío es un eufemismo).

Pero lo que no me esperaba es que me presentara a la que acabaría siendo mi peor enemiga. LA DEPRESIÓN.

Aún me estaba haciendo a la idea de que la ansiedad se quedaría conmigo por mucho tiempo (aunque nunca imaginé que tanto), cuando apareció ella…

Se fue infiltrando poco a poco. No te das cuenta, piensas que es parte de la ansiedad.

Pero no.

Había cosas diferentes…pasaba mucho más tiempo en la cama, me costaba ducharme, incluso hasta comer.

Dejaron de gustarme las cosas que antes me gustaban. Dejé de salir, de hacer bromas, me costaba sonreír…

Me sentía vacía por dentro, rota, sin ganas de vivir. Simplemente ya me levantaba cada día por inercia. Y si esto resuena contigo deber pedir ayuda YA.

Pero aún no había llegado lo peor…

(Ahora mismo estoy tragando saliva mientras escribo esto)

Hacía 3 años que había sido tía por primera vez. Imaginaros la ilusión y el amor tan incondicional que sentí nada más ver aquella carita.

Pronto me di cuenta de que no iba a poder ser la tía que esa personita merecía… Y todo por mi maldita inutilidad para controlar mi cabeza (o eso pensaba yo entonces).

De verdad que quería con todas mis ganas ser la mejor tía posible pero no era capaz.

No me preocupaba desatenderme a mí misma, eso me daba igual. Yo no valía nada.

Pero esa personita lo valía todo y yo no era capaz ni de darle mi presencia a veces y eso me mataba aún más por dentro.

En aquellos momentos la familia tampoco parecía entenderme demasiado y eso no ayudó (por suerte, eso parece haber cambiado y estoy enormemente agradecida a mi familia por hacer el esfuerzo de comprenderme).

Para dar un poco de luz a este testimonio de hoy…deciros que la depresión tiene picos. Y sí que ha habido muchas veces que he podido ser la tía que he querido ser.

Pasar por algo así es tremendamente duro. Es horrible y no se lo deseo a nadie. Por eso si lo estás pasando tú, te puedes apoyar en mí.

TE LEO YO.

Porque al final quienes lo vivimos somos quienes sabemos lo mucho que se sufre.

Si te sientes rota/o o que te estás rompiendo…Esto queda entre tú y yo. Es demasiado dolor para soportarlo a solas.

Acompañamiento emocional Ansiedad Estrés Frustración Incomprensión

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