Y tu cuerpo tampoco te va a dejar hacerlo.

Sé que muchas veces queremos escondernos de lo que nos pasa.
Pero con la ansiedad no te va a funcionar, porque va a acompañarte donde tú vayas. Y con la depresión menos.
Alguna vez has pensado…
- «Sólo es una mala racha, ya se me pasará»
- «Seguro que si lo ignoro, se me quita»
- «Sólo tengo que mantenerme ocupada/o»
- «Es que le doy demasiadas vueltas a la cabeza»
¿Se te ha pasado alguna de estas frases por la cabeza algna vez o más de una?
Son maneras de minimizar lo que nos está pasando para no enfrentarnos a ello.
Porque, seamos sinceros, tener que enfrentarse a todo lo que supone el proceso de sanar mentalmente, es desafiante cuánto menos. Y lo sé, porque me ha tocado vivirlo.
Pero el cuerpo tiene una manera muy particular de gritar lo que nuestra cabeza quiere callar. Y es, somatizando… Aquí te cuento a grandes rasgos lo que le pasa a nuestro cuerpo cuando no hacemos caso de lo que nos está rompiendo poco a poco por dentro.
Y espero que nunca tenga que llega a vivir un ataque de ansiedad, porque eso ya es la alarma definitiva que tiene el cuerpo de decirte BASTA.
No te puedes esconder, ni puedes huir de lo que está dentro de ti.
Yo lo tuve que aprender por las malas. Durante mucho tiempo quise funcionar como si fuera a desaparecer solo y lo único que conseguí fue empeorarlo.
Esto no se trata de correr, sino de pararse y pensar…Cómo he llegado a esto:
– A no reconocerme en el espejo.
– A despertarme cansada o cansado por mucho que duerma.
– A querer aislarme de todo.
– A que la vida cada vez se me haga más cuesta arriba.
Y tantas otras preguntas que invaden tu cabeza, sin que tu quieras. Por mucho que intentes ocuparte en otras cosas.
Que suelen aparecer cuando intentas conciliar el sueño. Esos pensamientos intrusivos…
Que no te dejan en paz.
Lo más probable es que sientas que si lo cuentas se va a volver más real, pero siento decirte que YA ES REAL.
Hablarlo te va a ayudar a empezar a sanar. Y como extra, te dará cierta sensación de alivio.
Y si crees que nadie te va a entender…Para eso estoy yo aquí, para decirte que sí que hay gente que lo entendemos. Aunque cada caso sea único. Yo estoy para acompañarte en este momento, yo sí te veo y yo sí TE LEO.
No dudes, actúa.
Porque no va a desaparecer.
Y por suerte, no estás sola/o.
Mai
Acompañamiento emocional Ansiedad Estrés Frustración Incomprensión
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