El papel de la autoestima en la salud mental.

Tras muchos años de vivir con ansiedad y depresión, he descubierto que, en mi caso, mi nivel de autoestima está directamente relacionado con cómo gestiono mis períodos ansiosos y depresivos.
Y es que cuanto menos confianza tengo en mí misma, menos confianza tengo también en las herramientas de las que dispongo para ayudarme a combatir o aceptar los momentos complicados que se me presentan en la vida.
La autoestima: Una herramienta poderosa
Para mí, trabajar en mi autoestima, ha supuesto una herramienta muy potente a la hora de enfrentar situaciones que me generan ansiedad.
Ya he hablado anteriormente de alguna de ellas, pero para quienes no hayáis leído otras publicaciones, os dejo las más comunes que suelen afectar a los que vivimos siempre en hipervigilancia constante.
- Querer tener siempre el control.
- La dificultad para adaptarse a los imprevistos.
- El aislamiento progresivo a nivel social.
- Sentirse agotada frecuentemente.
- Seguir con tu vida mientras lidias con la ansiedad y/o la depresión.
- Sentirte incomprendida y culpable por no llegar a todo.
Y muchas otras cosas que hacen que inevitablemente nos cuestionemos si somos lo suficientemente válidos.
La ansiedad muchas veces te hace creer que no eres suficiente.
Y trabajar en mi autoestima me ha enseñado que eso es mentira.
Una buena autoestima cambia tu perspectiva
Cuando empiezas a quererte más y a confiar en tus capacidades, has dado un gran paso.
Cambia la manera en la que enfrentas los momentos de ansiedad o las recaídas.
Sabes que tienes herramientas para superarlo, porque ya lo has hecho más veces. Porque sí que vales, aunque en ese momento de tormenta no logres verlo.
Una buena autoestima te da otra perspectiva. Una en la que eres capaz de mirar más allá de esa dichosa tormenta y decir…»esto también pasará, sé que estoy preparada/o».
Por eso, considero que es importantísimo trabajarla y cuidarla, porque es una de nuestras mayores aliadas.
Es la que nos va a proveer de recursos cuando lo demás parezca flaquear.
Convierte a tu autoestima en tu aliada contra la ansiedad.
Prepárate para que esta vez la tormenta no te pille por sorpresa.
No seamos nuestros propios enemigos
Inconscientemente, muchas veces nos hablamos de manera horrible. Párate a pensarlo.
- «Esto me pasa por tonta/o.
- «No debería ser tan ingenua/o.»
- «Tendría que ser más fuerte, por qué no lo soy»
- «Seguro que piensan que estoy loca/o»
Nos hablamos realmente mal.
Ahora piensa si esto le estuviera pasando a un amigo o amiga a quien tuvieras en gran estima…¿le dirías esas cosas? ¿No, verdad?
Entonces, ¿Por qué te las estás diciendo a ti misma/o?
Háblate a ti misma/o como le hablarías a tu mejor amiga/o.
Y en caso de que te cueste empezar a hacerlo…Aquí estoy yo para echarte una mano.
Tan solo tienes que animarte y escribirme, con un simple «hola» sirve para comenzar.
Porque yo sí que te veo y siempre te voy a leer sin juicios.
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