Cuando creemos que llevamos una buena racha y de repente tenemos una recaída.

¿Te vuelves a sentir mal?
Lo primero que te quiero decir, es que no te agobies con esto. Puede que no te pase, pero puede que sí. Y hay que estar preparados mentalmente por que voy a ser honesta… las recaídas, por desgracia, son muy duras. Vienen sin que lo esperes, cuando ya creías haberlo superado, cuando ya veías luz en tu vida y un futuro sin sufrimiento constante. Pero así como te digo que son duras, también te digo que no son permanentes. No se van a quedar contigo para siempre.
A veces, aunque duela oírlo (o en este caso, leerlo) no queda más remedio que transitar por el dolor, no se puede apagar, ni amortiguar. No puedes volver a hábitos autodestructivos que antes quizás tenías para paliar ese dolor que vuelve como un tornado sin avisar. Porque entonces si que estaríamos deshaciendo lo caminado y esos NO nos conviene a ninguno.
Un dato que te calmará
Leí hace un tiempo que los que tenemos algún tipo de enfermedad mental tenemos un 70% de probabilidades de tener recaídas. Así que si te ha pasado…es totalmente normal. No eres raro, no has retrocedido, no has tirado por la borda todo lo trabajado. Es parte del proceso. Eso quiero que te quede claro.
Así que échale mucho pero que mucho valor y aguanta el temporal y pide ayuda. Habla de cómo te sientes o escríbelo o vete al monte y grita a pleno pulmón pero sácalo y poco a poco esa recaída cada vez será menos dolorosa y volverás a ver la luz. Te lo aseguro. 🙂
Puede que estés viviendo un momento así y por eso puedes contar conmigo. En el botón de la derecha por Telegram o sino por correo electrónico.
A veces un simple «hola» es suficiente para empezar a soltar lo que llevamos dentro, te respondo yo personalmente. Charla conmigo.
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