Lo peor no es ir a trabajar es cómo sales de allí cada día.

Mis compañeros/as me están haciendo la vida imposible en el trabajo. ¿Qué hago?
Recuerdo un trabajo que tuve hace más de 15 años y no se me olvidará la sensación que me producía ir cada día a trabajar…y todo por culpa de cómo me hacían sentir.
Inútil básicamente.
Una de las frases que aún resuena en mi cabeza fue en un momento que me mandaron colocar unas cosas y a mi jefa le pareció que no iba lo suficientemente rápido… Le dije que iba tan rápido como podía. Su respuesta fue…
«No te veo correr ni sudar así que tanto no te estarás esforzando».
Fue como una puñalada en el corazón. Porque yo me considero muy responsable y siempre he querido hacer las cosas lo mejor posible.
Me hacían el vacío y yo aún así hacía todo lo posible por encajar, aún sabiendo que todo aquello era injusto.
Encima es que lo acabas normalizando. ¿Estás viviendo algo parecido?
Si a esto le sumamos lo que hablaba en la publicación anterior… ir a trabajar se vuelve un infierno.
Ya vas a la defensiva, intentas aislarte antes de que te digan o te hagan algo…¿te suena verdad?.
Y no hablemos del típico jefe déspota, ese que se cree con autoridad no solo sobre tu trabajo sino también sobre tu vida.
Tuve uno que literalmente me hacía plantearme mis propios pensamientos.
Daba la vuelta a todo lo que yo decía y no era capaz casi de diferenciar la realidad de lo que no lo era.
Además como era una figura de autoridad yo le daba más crédito que a mí misma…
Supuestamente era «su favorita» pero ascendían a otros antes que a mí y las responsabilidades extra las seguía teniendo yo.
Y llega un punto en el que ya no es solo el trabajo.Ya no son los comentarios, ni el ambiente, ni siquiera las personas.Eres tú.
O, mejor dicho, en quién te estás convirtiendo dentro de todo eso.
Empiezas a dudar más, a callarte más, a aguantar cosas que antes no habrías permitido.Y casi sin darte cuenta, te alejas de ti.
Porque el problema del mal ambiente laboral no es solo lo que pasa allí dentro…Es lo que empieza a romper en ti cuando sales por la puerta.
Y quizá la pregunta ya no es cuánto puedes aguantar.Sino cuánto de ti estás dispuesto a perder por el camino.
Esto nos está pasando a muchos
Así que normal que te cueste dormir, normal tengas los hábito de comida descontrolados y la ansiedad por las nubes, si cada vez que piensas en el trabajo es como pensar en ir a la guerra!
Se vuelve insoportable.
Es presión en el pecho que hace que te cueste respirar y el nudo en el estomago como si te lo estuvieran apretando fuertemente y que no se va con nada…
Así que si te suena demasiado lo que estoy diciendo o si te están haciendo el vacío a propósito en tu trabajo…
No tienes que vivirlo tu sola/o. Aquí estoy para hablar. Yo también lo he sufrido. Así que desahógate, cuéntame qué está pasando. TE LEO YO. Esto queda entre quienes lo vivimos. Entre tú y yo. Nadie más.
Acompañamiento emocional Ansiedad Estrés Frustración Incomprensión
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