¿Y qué pasa después?
Pues después del inicio que os he comentado, vienen las consultas a los médicos, a los psicólogos, a veces a los psiquiatras. En muchos casos, de la sanidad pública, saturada de tanta demanda que es imposible abarcar una problema como el nuestro que necesita un seguimiento mucho más continuo del que nos ofrecen. Así que la solución? Pastillas.
Y sino funcionan, probamos otras pastillas y sino funcionan seguimos probando más pastillas. Como un pez que se muerde la cola.
Y si sigues sin encontrarte bien, te empiezas a sentir culpable porque parece que el problema es tuyo porque te dan pastillas y no te ayudan (en algunos casos sí y me alegro) pero cuando la ansiedad es persistente y repetida durante años al final te sientes inútil.
El cuerpo está preparado para luchar, para sentirse bien, no mal.
Como decía en mi primer post…es todo un viaje desde que te empieza a pasar hasta que lo empiezas a entender y hasta que te dejas de culpar y todo en mi caso ha pasado por terapia privada, que con gran esfuerzo me he podido permitir.
Por eso me he animado a empezar este blog, por que no todo el mundo se puede permitir esa terapia y aunque por supuesto NO pretendo reemplazarla, si alguien siente que estas palabras le suenan demasiado me puede escribir y puedo leerle y acompañarle.
Espero que os sirva y mucho ánimo!
Sé que leer esto puede resonar contigo, porque yo también he pasado por momentos similares. Si sientes que necesitas hablar de tu situación de manera privada y segura, puedes escribirme. TE LEO YO. Esto queda entre quienes lo vivimos. Entre tú y yo.
Acompañamiento emocional Ansiedad Estrés Frustración Incomprensión

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